martes, 7 de enero de 2014

Mi Crédito

El teatro tiene la capacidad de convertirte en seguidor de aquel actor o aquella actriz que te hace meterte en la trama desde el principio, con el/la que no te planteas que eso es ficción.
Esto me pasa con Don Carlos Hipólito.

“El crédito” se estrenó en casa, en el Teatro Arriaga, y si actúa Carlos Hipólito, yo, voy.

La primera impresión: Tarea compleja tiene Gerardo Vera para conseguir meternos en una sucursal de banco con tan solo una mesa, dos sillas, un sillón y una pantalla.
Pero es que no hace falta nada más.  Tiene dos actores. ¡Y vaya dos!

No creo que pudiera haber encontrado a nadie mejor para encarnar a Gregorio y Antonio. Ellos solos se bastan para conseguir mantenerte pendiente de la sucursal del BBVA. Ni siquiera necesitan a  la actriz que podría hacer de Laura, mujer del banquero, con un peso importante en la obra. Pero es que ni eso, necesitan.



El giro en la trama es tan sorprendente que no cabe la posibilidad de salir indiferente, pero claro, para eso está ahí detrás el dramaturgo, Jordi Galcerán, haciendo de las suyas.

No voy a ser yo quién venga ahora a descubrir las bondades de la excelente actuación de Carlos Hipólito, pero es que es tan creíble… probablemente es el actor de teatro más importante que tenemos en el panorama nacional. Y hay que aprovecharlo, hay que disfrutarlo, porque él, lo está dando todo.

Luis Merlo interpreta a un entrañable Antonio…tan entrañable que te gustaría saber más sobre su vida, sobre su historia… ¡Cuánto ha crecido este actor! Cuánto jugo le saca a Antonio y cómo lo disfruta el público.


Quizás el Teatro Maravillas es mejor teatro para esta obra que el Teatro Arriaga, como apuntaba Luis Merlo, porque es más próximo, más cercano, estás más encima. Quizás si. Quizás lo cercano es el texto. Quizás lo cercano son las actuaciones. Quizás es EL TEATRO. Quizás…


2 comentarios:

  1. Quizá basta solamente que alguien como tú, con la generosidad con la que hablas, hagas llegar hasta nuestros corazones el respeto no sólo al Teatro, sino a aquellos que viven encima de las tablas. Si después de leerte no corremos a ver la obra, es que sencillamente andamos justitos de sensibilidad. Bien escrito, Usua.

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  2. Madre mía, Mayte! Me gusta muchísimo el teatro, sólo intento compartirlo... Mil gracias! Es muy emocionante leerte!

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