No sé cuantas veces he visto “Hermanas” pero lo que sí sé es
que no deja indiferente los sentimientos de nadie. Todo el mundo ríe en muchas
ocasiones, y todo el mundo llora o se queda a punto muchas veces. Todo esto
enmarcado en un cuadro familiar, repleto de temas actuales y eternos.
Pero no sólo son 3 hermanas! Tienen una madre y qué madre!
Amparo Fernández borda un papel completo y cercano. Cuando Isabel/Isabella
(Amparo Fernández) reivindica una vida
para ella tras quedarse viuda porque ya ha cumplido como esposa y madre
entregándoles su vida, desde el patio de butacas y en distintas ciudades
españolas, hemos podido oir: “Dí que sí!”. Esto es teatro puro! Que la gente
exprese sus sentimientos en medio de la obra…Y ese número musical que se marca
Amparo!
Y tenemos dos chicos: El más joven es Igor (Adrián Lamana),
hace de nieto, sobrino e hijo. Adolescente más que creíble, enternecedor nieto
con una unión por su abuelo, tan reconocible… El hombre, es Alex (Chisco
Amado). Alex es cuerdo y encantador. Chisco consigue hacerlo entrañable y te
gustaría tanto poder abrazarlo…
Y están mis “Hermanas”:
La mayor es Inés (Amparo Larrañaga). La hemos visto trabajar
tantas veces que parece imposible que pueda sorprender. Pero este papel le va
como anillo al dedo. Su papel tiene dos actos muy diferenciados, Inés es segura
en uno e insegura en el segundo, cruel con los demás y sin embargo luego cruel
consigo misma… Nos hace reir, pero cuando Amparo llora, consigue que lloremos
con ella, que queramos llorar con ella.
La mediana es Irene (María Pujalte), y la postre el
personaje central. En Irene, reconocemos a la hermana cercana, a la
voluntariosa, a la querida…Con Irene, explota el volcán de la obra y con esto,
nuestros sentimientos se desbordan. María es la actriz perfecta para este
personaje sereno.
La menor es Ivonne (Marina San José), la Peter Pan. La
alocada y dispersa hermana menor. Tiene una sonrisa clara y franca, que ilumina
lo que pisa, reconozco que ni soy objetiva con ella ni pienso serlo y que mi
cariño por ella es inmenso. He visto todas sus obras y esta es, con mucho, lo
mejor que Marina San José ha aportado hasta ahora sobre unas tablas. La
frescura se llama Marina San José.
Carol López, ya dirigió esta obra en catalán. Ahora en
castellano, consigue tanto en tan poco tiempo… Una cocina, una familia, una
muerte, sentimientos...Una cocina, una familia, una muerte, sentimientos…



